Troya (III)
No resulta larga, de hecho me da la impresión que todo ocurre de pasada, volando, y apenas te da tiempo a entrar en una escena cuando ya has salido y estás viendo otra cosa. Las batallas son mínimas, casi inexistentes. No hay ni una lucha medianamente decente. Leí que lo mejor de la película era la lucha entre Aquiles y Héctor, a mí me resultó algo escasa.Muchos efectos especiales (cosa que tampoco me gusta), pero acaban luciéndose en decorados hermosos, con un calor bestial, rodeados de un desierto incómodo y el mar de un azul absoluto, cuerpos que sudan y brillan como los de los caballos.
En lugar de Troya, debería llamarse Aquiles, que es él quien copa la pantalla (para gusto y regusto de algunas) pero me da que a Brad Pitt el héroe le queda algo grande. Le falta algo, cuando llora no deja de ser el Detective Mills de Seven. Peter O'Toole tiene dos escenas memorables, al más puro estilo Richard Harris en Gladiator. Naturalmente hubiera preferido un Agamenón y un Menelao distintos, más reales. Estos dos llegan de Braveheart.
Eso sí, genial enfrentamiento de Paris y Menelao. Una de las mejores escenas de la película. Orlando Bloom se descubre sólo al final, haciendo lo que mejor sabe hacer (el lanzamiento de flechas).
Lástima que todo vaya tan rápido y no haya más trabajo de los actores.
Tras el asedio se ve, entre las llamas, la carrera de Aquiles y, curiosamente, la de un caballo blanco, se intercalan por los pasillos. Es muy hermoso.
Los azules de la ropa, los rizos de los cabellos y los tintineos de las joyitas, es de lo más fácil y que mejor me resultó (los detalles mínimos hacen el todo).
Falta Ulises (Sean Bean, Boromir de El Señor de los Anillos), que casi parece un figurante. Y falta más (mucho más) Héctor, Eric Bana. Demasiado para tan poco. Me dejó con ganas.
No hace falta decir que es una adaptación de Homero, no es exactamente igual a la historia. Así, por lo menos, nos espera algo distinto a lo que ya sabemos o hemos visto antes.
Creo que hay que verla de nuevo.
Segunda idea en claro: Buena colección de desnudos.
Primera idea en claro: Apabullante desfile de actores bellos (no hago distinción de géneros).
Investigando...
Tiene 43 años y se ha instalado cerca del rancho Skywalker de George Lucas, en la zona de San Francisco, con su esposa, la actriz Robin Wright Penn, y sus dos hijos, Dylan Francis, de 12 años, y Hopper Jack, de 10.
Anoche empezamos la versión extendida de Las Dos Torres. Ahora las escenas se alargan, e incluso aparecen otras nuevas que, lógicamente, no eran necesarias para entender la historia y se omitieron: Pippin y Merry intentan averiguar quien de los dos es más alto, el Árbol entona unos versos mientras ellos dos se mueren del aburrimiento (e incluso yo)...
Hay una valla de seguridad que se supone no debemos saltar, ni subirnos ni leches. Así que unas más avispadas se han traído su propia escalera de casa y ahí se suben, cámara en mano. Otras dos han acercado un contenedor de basura y se han subido: ellas sí tienen que ver bien.
En el periódico de ayer me llegaba la noticia de que el rodaje estaba aquí ya y estaría hasta el miércoles de la semana que viene. De modo que era lógico que hoy iría a echar un vistazo. Solté la idea, nos preparamos, cogimos el coche y andando. Preparé mi cámara por si había suerte y pillaba algo, pero en el fondo era consciente que casi sería imposible ver algo.
Leo en el periódico que Ridley Scott pasa de rodar en Córdoba escenas para su The kindgom of Heaven. La negativa del Cabildo es rotunda: por lo visto el material decorativo para la Mezquita así como el cierre de varias zonas al turismo supondrían un trastorno prolongado y excesivo para la vida religiosa y cultural del templo. (!!!)
Esta tarde estaba helada de frío.
Hoy me he enamorado tres veces.
Esta tarde-noche asistimos al fin de la trilogía de
A mi no me importaría perderme en una isla desierta si es a la manera que se ve en algunas películas. Resulta que eres un naúfrago pero con suerte, porque te construyes una cabaña, hay frutas para comer y pasas unas vacaciones de ensueño.
¿No es curioso? Suena un teléfono y podría ser cualquiera pero, cuando suena, hay que contestar, no? ¿no es cierto?